El Gobierno de la Ciudad de México realizó un acto simbólico para reconocer a exseleccionadas mexicanas e inglesas que participaron en el Mundial Femenil de 1971, torneo celebrado en el país y que, pese a su impacto internacional, no es reconocido oficialmente por la FIFA al no haber sido organizado por ese organismo.
Desde Xochimilco, la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, subrayó que México fue sede de los mundiales varoniles de 1970 y 1986, y que próximamente albergará nuevamente la justa internacional; sin embargo, recordó que en 1971 también recibió una Copa del Mundo femenil que marcó un parteaguas para el deporte, aun cuando quedó fuera del reconocimiento oficial.
Brugada destacó que aquellas jóvenes "rompieron esquemas y estereotipos" en una época en la que enfrentaban resistencia social e incluso familiar por practicar fútbol. Sostuvo que su participación no solo transformó sus vidas, sino que dejó huella en la historia deportiva del país y del mundo.
En el acto participaron exjugadoras como la inglesa Chris Lockwood, quien evocó su experiencia en el Estadio Azteca, al que calificó como el mejor del mundo, y recordó el respaldo del público mexicano. Su excompañera Trudy McCaffery llamó a las nuevas generaciones a no dejarse limitar por prejuicios y a disfrutar el deporte.
Por parte de México, la exfutbolista Elvira Aracén Sánchez rememoró las condiciones adversas en las que entrenaban y competían hace más de cinco décadas, en canchas improvisadas y con horarios relegados frente al fútbol varonil. Afirmó que, pese a ello, prevaleció el compromiso y la convicción de representar con orgullo a su equipo y fomentar la amistad a través del deporte.
El reconocimiento forma parte de la agenda rumbo al Mundial de 2026 y busca visibilizar la contribución histórica de las futbolistas de 1971, cuya participación —aunque fuera de los registros oficiales— abrió camino para el desarrollo del fútbol femenil en México.
Comentarios
Publicar un comentario